Olga Engelmann
Artista plástica


Es una de las artistas visuales más significativas de la actualidad. Egresada y docente de la Especialidad de Grabado de la Católica, diseñadora de ropa, creadora de una corriente de arte con identidad nacional, Olga Engelmann apuesta por un compromiso artístico que vaya más allá de los salones de exposición. Ella busca que el arte vuelva a ser parte de nuestra realidad social.

 

¿Por qué estudiar arte en una universidad y no ejercerlo empíricamente?
Al salir del colegio yo quería poder desarrollarme dentro de una carrera. Pero básicamente estudié en la Facultad de Arte de la Católica porque quería viajar, seguir estudios en otro país, ver exposiciones y conocer otras cosas más allá de nuestras fronteras. Sin embargo, con los años he terminado viajando más a provincias por la evolución de mi trabajo, que consiste en la búsqueda de una identidad artística.

¿Cuándo te nació esa inquietud?
Cuando mi trabajo fue reconocido en una exposición que hice, siendo estudiante de la Especialidad de Grabado en la Facultad de Arte. A partir de entonces busqué las aplicaciones que podía darle al arte para introducirlo a la sociedad. Mi tarea es más que hacer arte por el arte, es arte para el arte. La búsqueda que he emprendido trata de hacer que el arte vuelva a introducirse a la realidad, que vuelva a ser parte importante de la sociedad, tal como lo fue en el pasado. Antes había manifestaciones de arte que iban ligadas a la evolución y al desarrollo social. En la actualidad, como carece de ese rol y función social, solamente se ve lo artístico como divertimento o estética, pero no tiene un rol específico dentro de la sociedad.

Antes de desarrollar tu trabajo, no era usual, por ejemplo, ver la imagen de Miguel Grau estampada en un polo. ¿Cómo diste ese paso a esta nueva corriente de arte?
Lo que pasa es que yo empecé a enseñar dentro de la Universidad, con lo que comencé a sentir un compromiso más didáctico en todo lo que hacía. El grabado tiene bastante que ver en la importancia de la memoria. Estamos en un país que tiene una memoria muy débil y las imágenes que planteo tienen que ver con la materialidad de la imagen y el uso de la memoria, pero para aplicarlo en cosas concretas, como un polo, por ejemplo.

Entonces, lo que haces es arte didáctico.
Mi búsqueda al final terminó en pensar en peruano, porque creo que lo que nos falta es pensar con una mentalidad que busque nuestra identidad. En la medida que los peruanos nos sintamos iguales podremos encontrar una identidad. En la carrera que yo estudio, el grabado es la posibilidad de imprimir en imágenes la tradición oral sin tener un texto. La imagen te permite trascender.

¿Cuando empezaste tu trabajo hubo gente que no te entendía?
Bueno, mi mamá me dijo algo así como “has estudiado seis años en la Facultad de Arte de la Católica para hacer una tienda de ropa”. Pero lo que yo busco es acercar el arte al común denominador de la gente. Es distinto que de un día para otro te digan que entres a una galería de arte para observar los cuadros de una exposición, a que te digan que puedes ir a un sitio a ver ropa, probártela, y si quieres, te la compras.

¿Has recibido críticas por tu visión del arte?
Me han dicho que sueño mucho, pero eso es precisamente lo que hace el artista. Ahora, la idea no está dicha hasta que la hacen y cuando está hecha, la copian. Lo que hago yo es hacer la idea para que la copien y reproduzcan en serie. Me interesaría tener apoyo de la Universidad en ese sentido. Hay proyectos que si se hicieran a través de la Católica seguramente tendrían una llegada mucho mayor.

¿Qué es lo mejor que te ha dado la Católica?
Libertad, me ha dado libertad para poder crear. También me ha dado integración y valores, me ha enseñado a valorar el trabajo. En la Católica aprendes desde cómo se preparan los materiales. Otra cosa es el buen nombre que tiene. El solo hecho de ser de la Universidad te abre puertas, en el caso de los artistas, sobre todo para pedir auspicios. Ser egresado de la Católica te da seriedad, a mi trabajo le ha dado un toque serio.

¿Es fácil ser artista?
Muchos piensan que estudiar arte es fácil. Pero en mi opinión es la carrera más difícil que hay. Porque así no tengas un compromiso social, por ejemplo, lograr imágenes que acompañen las ideas de las que te hablo es difícil. Algo por lo que me siento muy satisfecha es la naturalidad con la que he podido llevar mi carrera. Ese sentir de lo cotidiano que tengo se ha dado porque cuando estudiaba no lo sentía como algo impuesto, han hecho que el arte sea parte de mi vida. Eso busco yo, que el arte sea parte de tu vida.

¿Actualmente se puede vivir del arte?
Esa es una pregunta que se hacen muchos; yo digo que se vive a través del arte.

 
   
 
 

Nombre
Olga Engelmann Salazar.

Fecha de nacimiento

4 de junio de 1979, en Lima.

Estudios
Bachiller de Arte con mención en Grabado por la PUCP. Taller de Grabado (litografía), en la Escuela Nacional de Bellas Artes, Perú. Workshop, Texas Christian University, Forth Worth (EEUU.). Curso de Patronaje en Moda, Sofía Cenzano.

Distinciones
Ganadora del Premio Adolfo Winternitz otorgado por la PUCP por ser la mejor alumna de la promoción en la Especialidad de Grabado (1999, 2000 y 2001). Premio de Especialización en grabado Jaime Chávez (2002). Premio Condeso por el primer lugar de la promoción de egresados en la Especialidad de Grabado (2001). Mención honrosa en el Salón Nacional de Grabado, ICPNA (2002).

Otros
Actualmente es jefe de prácticas del Taller de Serigrafía en la Facultad de Arte de la PUCP.